Todo aquel que quiera una plaza en un centro de enseñanza primaria debe presentarse a un concurso-oposición. La oposición se divide en dos partes, la primera de ellas trata del desarrollo por escrito de un tema del temario que el opositor debe elegir entre tres que se le dan elegidos al azar. La segunda parte consiste en demostrarle al Tribunal que se tienen conocimientos docentes por medio de diferentes pruebas que varían según la comunidad autónoma que convoca las oposiciones.